Después del surqueo, la siembra debe
realizarse lo más pronto posible, preferentemente a las horas de menor
insolación y cuando el suelo se encuentre húmedo.
Los rizomas son distribuidos manualmente
dentro del surco, distanciados a unos 50cm. Del otro, en tierras fértiles, y a
unos 30 cm. En terrenos de mediana fertilidad.
Luego se cubren con una capa de 10 cm. De
tierra con una azada o un cultivador.
Si el calor y la humedad le favorecen, la
brotación ocurrirá dentro de 1 a 2 semanas.
En caso de fallas en la brotación o germinación, deberá
restablecerla a la tercera semana, se considera un buen porcentaje de brotación
un 80%, y malo, el inferior a 50%; para sembrar una hectárea, se necesita de
30,000 a 40,000 pedazos de rizomas, lo que corresponde a 30 sacos. |